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La señora Rosa Granda, nació en Ibarra en el año 1902.
Su esposo fue don Federico
Jaramillo, con quien procreó una hija, la señorita Fany Hortensia Jaramillo Granda
(conocida como Laura Elisa).
Desde muy joven, doña Rosita Granda, junto con su esposo y su hija, de apenas 4
años de edad, viene a radicarse en Mira. Transcurre su vida en forma muy parecida
a las demás del pueblo, para luego dedicarse como actividad permanente a la elaboración
de pan para la venta. Por pedido de personas amigas, en época de Finados, doña Rosita
elaboraba borregos y muñecas de pan de tamaño adecuado para que los niños y niñas
jugaran con ellos.
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Luego, por propia iniciativa y por su habilidad innata, comienza a elaborarlos de
tamaño muy pequeño (miniaturas) a la luz de una lámpara o una vela. La curiosidad
por ver cómo se elaboraban los borreguitos atraía a los niños vecinos del barrio
como: Raúl Medina, Efrén Caicedo, Edgar Padilla, quienes se deleitaban contemplando
cómo iba dando forma a los animalitos, sin percatarse de que la noche transcurría
y que luego de saborear una agüita de panela para amortiguar el frío, regresaban
a sus hogares a contar a sus padres lo que habían visto.
Casi a la fuerza, esta artesanía fue aprendida por su hija Laura Elisa, quien cuenta
que los borregos son elaborados en masa cruda, la forma la da utilizando tijeras
ya que los animalitos
tienen todos los detalles, además son decorados con esmaltes
multicolores y purpurina dorada, utilizando cintas para una mejor presentación.
El trabajo lo inicia en el mes de marzo y poco a poco va elaborando los borregos,
dándoles el terminado final cerca del feriado de Finados, en el mes de noviembre.
La comercialización la hace por docenas o por unidades. Las miniaturas han sido
enviadas a los mireños residentes en varios países del mundo, cuidadosamente embalados
en algodón, como un recuerdo de esta tierra que los vio nacer, además de que son
un bonito regalo para los amigos.
Doña Laura Elisa, actualmente continúa con esta tradición, que más que ayudarle
a su manutención, le proporciona satisfacción personal, ya que lo hace por afición,
por gusto, y por mantener esta artesanía iniciada por su madre, hecho que de alguna
manera le hace mantenerla viva en su corazón y en el recuerdo de quienes la conocieron.
Como anécdota narra doña Laurita Elisa, que hace 25 años, cuando Mira se cantonizó,
el Dr. Marco Proaño Maya recibió como obsequio, de sus propias manos, una colección
de borreguitos hermosamente decorados, hecho que sucedió por pedido del Sr. Leopoldo
Padilla, quien deseaba que las autoridades conozcan esta particular habilidad de
la gente que de alguna manera ha enorgullecido a nuestro pueblo.
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Biografía proporcionada por la Srta. Laura Elisa Jaramillo |
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