En las tradiciones gastronómicas ecuatorianas, uno de los platos más sobresalientes
es, sin lugar a dudas, la Fanesca, la misma que se la prepara en Semana Santa.
Este plato consiste básicamente en una mezcla de varios granos, leche, condimentos
y pescado.
Hay algunas versiones a nivel popular sobre el origen de este plato, algunas sostienen
que se debe emplear 12 tipos de granos o ingredientes diferentes en recordación
a los 12 apóstoles y en rememoración de la última cena, lo que es una visión católica
del significado de la fanesca, además hay versiones de que antiguamente se comían
12 platos diferentes por esa misma razón. Otras concepciones más autóctonas y antropológicas
del plato refieren que se debe a la coincidencia de la cosecha de los granos tiernos
en esta época del año con la celebración de la Semana Mayor del catolicismo, lo
que da lugar al aprovechamiento de los mismos en esta exquisita preparación.
De igual manera el nombre de Fanesca tiene diferentes versiones, el mismo que está
ligado con diferentes simbolismos católicos como el que proviene de Juanesca en
homenaje a San Juan, apóstol; y otra, por el pescado que lleva la preparación, uno
de los cuales es de la especie faneca, ya que el pez es también un símbolo bíblico.
Cualquiera que sea su origen, cada año disfrutamos de este delicioso plato, cuyos
ingredientes y preparación varían de región en región, de ciudad en ciudad e incluso
de familia en familia, manteniéndose la misma sazón solamente dentro de un mismo
núcleo familiar, por eso nunca una fanesca es igual a otra, razón por la cual no
se puede dar una receta universal, sino únicamente una receta básica, la misma que
será modificada de acuerdo a los gustos y sazón de quienes la preparen.
Como complemento de la Fanesca se sirve también el Molo y como postre el Arroz con
Leche. |